Pesadillas I
No te acerques. Siempre tuve miedo de permitir que nadie se acercase demasiado a mi alma, a la que siempre imaginé como una gran fauce llena de dientes sin ojos pero con olfato, ansiosa y hambrienta por devorar a la primera curiosa que se acercase más allá de los límites cavales.
Pero tu caso es distinto, eres fuerte, dura, orgullosa, malvada y como no, hermosa. En ti la cultura y la educación no es un broche sino un cuchillo bien afilado. Contigo tengo miedo que puedas destrozar mi demonio, que puedas exorcizarme y dejarme hueco, vacío. Convertirme en una cáscara que le de igual vivir, morir o desayunar huevos fritos por las mañanas.
(pesando en Alicia en el País de las Maravillas)
Pero tu caso es distinto, eres fuerte, dura, orgullosa, malvada y como no, hermosa. En ti la cultura y la educación no es un broche sino un cuchillo bien afilado. Contigo tengo miedo que puedas destrozar mi demonio, que puedas exorcizarme y dejarme hueco, vacío. Convertirme en una cáscara que le de igual vivir, morir o desayunar huevos fritos por las mañanas.
(pesando en Alicia en el País de las Maravillas)



